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TODO SOBRE LOS PERROS, LAS CARICIAS, Y LO QUE MÁS AMAN. CON PIWI MI MASCOTA EN COSTA RICA.

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Los perros aman esto más que casi cualquier otra cosa

HISTORIA EN BREVE

  • Es un hecho que los perros que viven en refugios sufren de mucho estrés
  • El personal del refugio y los voluntarios pasean a los perros con la mayor frecuencia posible, para disminuir su estrés y mejorar su estado de ánimo
  • Un estudio reciente demuestra que pasear y acariciar a los perros dentro de su jaula ofrece más beneficios a los perros, y también requiere menos tiempo del personal del refugio
  • De acuerdo con estudios recientes, los perros prefieren las caricias en lugar de los elogios
  • Acariciar a los perros también representa beneficios psicológicos y para la salud de los seres humanos

La mayoría de los perros se estresan, incluso los que viven en hogares amorosos. Las circunstancias que nuestros perros experimentan como situaciones estresantes, a menudo son bastante diferentes a las nuestras, pero eso no significa que sean menos importantes. De hecho, una investigación demuestra que el estrés puede afectar la salud y la longevidad de los perros.

Cuando los perros sienten ansiedad, sus cuerpos liberan una cantidad excesiva de norepinefrina, que es la hormona de lucha o huida y tiene la capacidad de alterar las bacterias intestinales e interferir con la motilidad del tracto gastrointestinal (GI).

Si tu perro se enfrenta a cierto nivel de estrés cada día, puedes imaginarte la cantidad de estrés que viven los perros en los refugios de animales. Por fortuna, existen muchos expertos que investigan el estrés que sufren las mascotas en los refugios y qué se puede hacer para aliviarlo.

Los paseos diarios son el «punto de referencia» en muchos refugios

El verano pasado, la investigadora Jacklyn Ellis, Ph. D., líder del programa de la Sociedad Protectora de Animales de Toronto (Canadá), hizo una presentación en la Conferencia Virtual de la Sociedad de Comportamiento Animal de un estudio que examina los efectos de las caricias comparadas con los paseos de los perros en los refugios.

Los resultados del estudio titulado «Human animal interaction and the well-being of shelter dogs: The importance of type and duration», sugieren que acariciar a los perros es mejor que pasearlos. Esto podría ser una sorpresa, ya que durante mucho tiempo se asumió que la mejor manera de mejorar su vida es al pasearlos con regularidad.

De hecho, el éxito de los programas de enriquecimiento se ha medido en el tiempo dedicado durante los paseos, aunque nunca se han evaluado sus efectos. Otro problema importante con los paseos diarios es que requiere mucho tiempo para el personal y los voluntarios. Dado que muchos refugios carecen de los recursos necesarios, puede ser contraproducente gastar mucho en un protocolo que no se ha investigado a fondo.

Un estudio demuestra que los paseos cortos y las caricias funcionan mejor

Ellis analizó tres protocolos que variaban el tipo y la duración de la interacción para determinar cuál era el más beneficioso para el bienestar fisiológico y conductual de los perros:

  • Un grupo recibió cuatro paseos de 10 minutos al día durante un total de 40 minutos
  • Un grupo recibió tres paseos de 30 minutos más uno de 10 minutos por un total de 100 minutos
  • Un grupo recibió cuatro paseos de 10 minutos al día y dos sesiones de caricias de 15 minutos por un total de 70 minutos

Para evaluar el efecto de las muchas interacciones humanas, Ellis midió sus niveles de cortisol y oxitocina, así como su frecuencia cardíaca. También monitoreó a los perros en busca de comportamientos positivos como mover la cola, estirarse y acercarse, así como comportamientos relacionados con el estrés como lamerse los labios, bostezar, jadear, voltearse, lloriquear, sacudirse y ladrar.

Los resultados del estudio indican que pasear y acariciar a los perros en su jaula ofrece mayores beneficios que los paseos más largos sin caricias, incluso cuando el tiempo fue menor (70 en comparación con 100 minutos). Esto podría ser una buena noticia para el personal del refugio y los voluntarios, porque requiere menos tiempo y es mejor para los perros.

Ellis señala que estos son resultados preliminares y se necesita una mayor investigación antes de poder llegar a una conclusión. Sin embargo, de acuerdo con la conductista animal Karen B. London, «los resultados preliminares de este estudio sugieren que las caricias son tan poderosas y efectivas para ayudar a los perros a sentirse mejor, así como también para ayudar a las personas a sentirse mejor».

Muchas mascotas terminan en refugios por muchas razones, por lo que es lógico que estas mascotas anhelen mucho la conexión física y el tacto al que están acostumbrados. Estoy agradecida de que investigadores como la Dra. Ellis estén trabajando para identificar el mejor enfoque para reducir el estrés de las mascotas en el sistema de refugios de animales.

Los perros prefieren que los acaricien

Un estudio de 2015 al que acertadamente intitularon: «Shut up and pet me!» realizado por investigadores de la Universidad de Florida y la Universidad de Arizona sugiere que cuando la recompensa es un elogio o una caricia, las caricias se llevan la delantera. El objetivo del estudio fue determinar no solo si los perros prefieren las caricias en lugar de los elogios verbales, sino también si les importaba quién acariciaba o elogiaba: su dueño o un extraño.

Los investigadores trabajaron con tres grupos de perros: perros de refugio, perros de familia probados con extraños y perros de familia probados con sus humanos. Los perros se llevaron con una correa a una habitación para encontrarse con dos asistentes sentados en sillas.

Para los dos primeros grupos de perros, ambos asistentes eran extraños, pero para el tercer grupo, un asistente era un extraño y el otro era el dueño del perro. Uno de los dos asistentes saludó al perro con elogios y el otro le dio caricias. Luego se llevó al perro a un punto de la habitación a la misma distancia de ambos asistentes, se le quitó la correa y se midió la interacción voluntaria del perro con cada asistente en sesiones de 10 minutos.

Durante cada sesión, los asistentes ofrecieron elogios o solo caricias durante 5 minutos. Luego intercambiaron lugares durante los 5 minutos restantes. Los perros se evaluaron según la cercanía física y la cantidad de tiempo que pasaron con cada asistente.

Los resultados del experimento no dejaron dudas, ya que cada perro prefería las caricias que los elogios verbales. Los perros no solo pasaron más tiempo con la persona que le daba caricias, sino que lo hicieron incluso cuando su dueño era quien los elogiaba mientras un extraño los acariciaba.

Y cuando los asistentes se cambiaron de lugar a la mitad de la sesión, los perros continuaron pasando el rato con la persona que los acariciaba. Es posible que una de las razones por las que a los perros les gusta tanto que los acaricien es porque su ritmo cardíaco y presión arterial disminuyen en el proceso.

Entonces, ya sean perros de refugio o mascotas, si están con sus humanos o con extraños, siempre eligen las caricias antes que los elogios. Tocarlos es muy importante y para ellos nunca es suficiente Y aunque el elogio verbal causó un interés temporal en los perros, apenas superó a la falta de interacción.

Según los investigadores, estos resultados confirman que las caricias proporcionan un refuerzo positivo para el comportamiento canino. Es probable que ser acariciado sea un estímulo de refuerzo natural para los perros, mientras que los elogios por sí solos no son efectivos, así que es posible que tengan que combinarse con las caricias y los premios.

Acariciar perros también beneficia la salud de los seres humanos

Investigaciones sobre el vínculo humano-animal indican que existe una química genuina entre los perros y los humanos. Las interacciones diarias pueden tener un efecto positivo medible en la bioquímica, debido a la oxitocina. La oxitocina tiene varios apodos, incluyendo la «hormona del amor».

En un estudio publicado en 2003, se colocaron a los dueños de los perros en una habitación y se les solicitó que se sentaran en una alfombra sobre el suelo junto a sus perros. Durante media hora, los dueños enfocaron toda su atención en los perros, les hablaron, rascaron, mimaron y acariciaron. Se extrajeron muestras de sangre de los dueños al principio y al final de la sesión de 30 minutos.

Los investigadores encontraron que la presión arterial de los dueños de los perros disminuyó y que no solo presentaban niveles elevados de oxitocina, sino también de otras hormonas, entre ellas: las beta-endorfinas (que están relacionadas con el alivio del dolor y euforia); la prolactina (que promueve el vínculo entre los padres e hijos); la feniletilamina (que aumenta en las personas involucradas en relaciones románticas); y, la dopamina (que incrementa la sensación de satisfacción).

Lo increíble fue que los perros también presentaban niveles elevados de dichas hormonas, lo que sugiere que el sentimiento de apego es mutuo.

Pero estos estudios son apenas la punta del iceberg, ya que comprender los mecanismos de la relación entre los humanos y animales y sus implicaciones en todas las especies mantendrá a los investigadores ocupados en años futuros.