Incontinencia urinaria y fecal en mascotas

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HISTORIA EN BREVE

  • Existen dos tipos de incontinencia: la urinaria, que consiste en la pérdida involuntaria de orina, y la fecal, que consiste en la incapacidad para controlar los intestinos
  • La pérdida involuntaria de orina sucede con mayor frecuencia por la incontinencia inducida por hormonas después de que una mascota es castrada. La afección es más común en las hembras castradas que en los perros machos castrados
  • Otras causas de goteo de orina incluyen traumatismo en el sistema nervioso central, daño al nervio pudendo, enfermedades de la vejiga, riñón o glándulas suprarrenales, cálculos en la vejiga, defectos congénitos y obstrucción uretral
  • El tratamiento para la incontinencia urinaria depende de la causa. Cualquier enfermedad subyacente se debe identificar y resolver a tiempo. El tratamiento de la incontinencia urinaria inducido por hormonas a menudo se puede lograr a través de una combinación de terapias naturales
  • La incontinencia fecal casi siempre es debido a un problema de comunicación entre el colon y el cerebro. Los problemas con la espalda baja de una mascota pueden dificultar la comunicación y el resultado es que el cerebro del animal no recibe el mensaje que la naturaleza le envía

Hoy voy a hablar sobre la incontinencia en perros y gatos.

En realidad, existen dos tipos de incontinencia: la urinaria y la fecal. La incontinencia urinaria consiste en la pérdida involuntaria de orina. Y la incontinencia fecal consiste en la incapacidad de un perro o gato para controlar sus intestinos.

Incontinencia urinaria

Por lo general, el paso involuntario de orina ocurre cuando tu mascota está dormida o en reposo. Cuando se pone de pie, podrías notar un goteo de orina. Puede ser solo una pequeña gota o un charco bastante grande.

Es importante comprender que tu mascota no gotea orina de manera intencional. Él no tiene control sobre lo que sucede. No se trata de un problema de comportamiento; sino de un problema médico. Así que intentar corregir o castigar a tu mascota es una mala idea. Es muy importante tratar el goteo de orina como un problema médico que requiere un diagnóstico médico, en lugar de como un problema de comportamiento.

Existen muchas causas para el goteo de orina, incluyendo un traumatismo en el sistema nervioso central, daño al nervio pudendo (el nervio que está en el cuello de la vejiga), enfermedades de la vejiga, riñón o glándulas suprarrenales (por ejemplo, enfermedad de Cushing, hipotiroidismo o diabetes), así como cálculos en la vejiga, defectos de nacimiento y obstrucción uretral.

Otras causas conocidas del goteo de orina son la incontinencia relacionada con la edad, desequilibrio hormonal y leucemia felina.

Incontinencia urinaria causada por las hormonas

Sin duda, la razón más común del goteo involuntario de orina, sobre todo en perros, es la incontinencia urinaria inducida por hormonas.

Después de que una mascota es castrada, las hormonas sexuales, el estrógeno y la testosterona (que son necesarias para ayudar a cerrar el esfínter uretral externo) desaparecen. El resultado suele ser un goteo de orina.

La incontinencia urinaria por causas hormonales es muy común en las hembras castradas y menos común en los machos castrados. En general, estas son mascotas activas y muy saludables que gotean orina desde varias veces al día hasta solo una o dos veces al año.

El medicamento llamado DES se recetaba para la incontinencia urinaria relacionada con las hormonas, abreviatura de dietilestilbestrol, pero se retiró del mercado hace unos cinco años porque estaba relacionado con enfermedades como la diabetes y el cáncer en perros. Por desgracia, el medicamento ahora está disponible de nuevo y yo nunca lo recomiendo, ya que tiene un riesgo sistémico general para la salud.

Otro medicamento muy recetado para la incontinencia urinaria se llama PPA, el cual es más seguro que el DES.

El mayor problema con estos medicamentos es que muchos veterinarios lo aplican en perros sin investigar la causa del goteo de orina. Ellos suponen que debe ser inducido por hormonas.

Cuando les hago pruebas a perros que consumen este medicamento, tienen un proceso de enfermedad que causa el goteo. A menudo encuentro cristales urinarios o cálculos en la vejiga, enfermedad de Cushing, diabetes o enfermedad renal en un perro que se trata por incontinencia urinaria inducida por hormonas.

Cómo tratar la incontinencia urinaria

La causa de la incontinencia urinaria de tu mascota siempre debe dictar el tratamiento que reciba. Si hay un proceso de enfermedad subyacente o una anomalía estructural que causa el problema, se puede corregir a través de un tratamiento médico o quirúrgico.

Si a tu mascota se le diagnostica incontinencia urinaria inducida por hormonas, te recomiendo que trates el problema de forma natural. Algunos de los medicamentos que se utilizan para tratar la incontinencia urinaria, sobre todo el DES, son muy tóxicos, con efectos secundarios que, en mi opinión, no valen la pena el riesgo.

Trato con éxito los casos de incontinencia urinaria inducida por hormonas con terapia glandular, incluyendo las glándulas de la marca Standard ProcessSymplex-F para hembras y Symplex-M para machos. También utilizo una terapia de reemplazo hormonal natural y biológicamente apropiada.

Los medicamentos de reemplazo con hormonas artificiales podrían causar algunos de los mismos problemas tanto en las hembras caninas como en las mujeres. La terapia hormonal natural a base de plantas se combina para los desequilibrios hormonales específicos de tu mascota según los resultados de los análisis de sangre de hormonas sexuales.

De igual manera, uso algunos excelentes remedios de origen herbal, como seda de maíz, cola de caballo y bálsamo de limón. Existen excelentes nutracéuticos formulados que son específicos para ayudar con la incontinencia. También utilizo con frecuencia la acupuntura para estimular el nervio pudendo y la quiropráctica puede ayudar a que el sistema nervioso central funcione de manera correcta.

Los perros con incontinencia urinaria que no se puede resolver por completo, se les pueden poner bandas para el vientre, pantalones para perros o calzones con almohadillas absorbentes. Incluso puedes ponerle pañales desechables para humanos, cortar el agujero para la cola y ajustarlo a la forma del cuerpo de tu mascota. Solo recuerda que la orina es corrosiva y no debe permanecer en la piel de tu mascota por mucho tiempo. Si tu perro usa pañales, debes cambiarlos de forma regular y desinfectar la piel de tu mascota.

Incontinencia fecal

La incontinencia fecal casi siempre ocurre por una falla en la comunicación entre el colon y el cerebro. Se supone que los nervios que controlan el colon envían un mensaje al cerebro cuando es hora de hacer las necesidades. Si hay un problema con la zona lumbar, por ejemplo, mielopatía degenerativa, miopatía periférica, artritis, debilidad muscular, atrofia, un tumor espinal o una afección como miastenia gravis, la vía de comunicación se ve comprometida y el animal no se da cuenta cuando tiene ganas.

En las mascotas mayores, el esfínter anal puede perder su capacidad para retener las heces de manera eficiente.

Asimismo, los parásitos podrían ser un factor en la incontinencia fecal. Si tienes una mascota que tiene diarrea durante un período prolongado, puede haber daños en los músculos del recto, lo que también puede provocar el problema.

Otras causas de incontinencia fecal podrían ser un absceso o infección en las glándulas anales, problema alimenticio, fístula perianal o medicamentos.

Los dueños de mascotas con incontinencia fecal podrían encontrar heces u orina por toda la casa. O la mascota podría defecar sin querer cuando usa sus músculos abdominales para ponerse de pie, cuando salta en el sofá o en situaciones similares que requieren el uso de los músculos abdominales.

Tu perro o gato también podría defecar mientras camina sin saber que lo hace. También puede ocurrir durante el sueño. El exceso de gases y la hinchazón del abdomen son comunes en casos de incontinencia fecal.

Es importante descubrir cuál es la causa subyacente de la incontinencia fecal de tu mascota. Tu veterinario deberá hacer un perfil sanguíneo completo, incluyendo un perfil químico, hemograma completo, análisis de orina y análisis fecal, para verificar la presencia de parásitos o de una infección. A veces, es posible que se requieran diagnósticos adicionales, como radiografías, para verificar si hay artritis espinal o un tumor óseo.

La quiropráctica y acupuntura (en mi caso, utilizo la electroacupuntura en mi consultorio) también pueden ser ideales para tratar la incontinencia. Además, podría ser de utilidad alinear los cuerpos vertebrales y estimular las fibras nerviosas que comunican el colon con el cerebro para ayudar a disminuir la incidencia de incontinencia fecal.